Una burbuja de jabón es una capa muy fina de agua con de jabón en sus superficies. Esa película encierra aire.

Las moléculas de la superficie experimentan fuerzas que producen . La película tiende a reducir su área. Si tiene que encerrar una cantidad determinada de aire, la forma con la menor superficie posible es una esfera.

Ejemplo: imagina envolver una pelota de aire con la menor cantidad posible de película. Una caja tendría esquinas y más superficie; una esfera es más eficiente.

Una burbuja flotando libremente puede acercarse mucho a una esfera porque la del aire interior empuja en todas direcciones y la tensión de la película responde de manera uniforme.

Pero no todas las burbujas son esferas perfectas. Si tocan una superficie, reciben o están unidas a otras burbujas, se deforman. En una espuma, las burbujas comparten paredes y forman caras relativamente planas entre sí.

¿Por qué necesitamos jabón? El agua pura tiene tensión superficial alta, pero una película delgada de agua se rompe con facilidad. Las moléculas de jabón se colocan en las superficies y estabilizan la película, permitiendo que pueda estirarse y durar más.

Los colores de una burbuja vienen de algo diferente: la luz se refleja en las dos caras de la película fina y esas pueden reforzarse o cancelarse según el grosor.

Por qué llegamos a esta respuesta: la geometría de superficie mínima y la física de tensión superficial explican la forma esférica. La misma idea aparece en gotas pequeñas, aunque allí existe una sola superficie ‑aire en vez de la película doble de una burbuja.